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22-03-2006 |
Abel Prieto, ministro de Cultura de Cuba:
"A Cuba se la sacrifica en un mediocre ajedrez internacional"
Ángela García y Lasse Söderberg
En
torno al fenómeno de la Feria del Libro en Cuba y de la
actividad cultural e intelectual de la isla en el marco
internacional, hablamos con Abel Prieto, su ministro de Cultura.
Abel es escritor y uno de los intelectuales más
sobresalientes del país.
Las conversaciones se
realizaron en el marco de la Feria del Libro de 2005, en febrero de
ese año, y como se ve sus respuestas tienen aun total
vigencia y algunas incluso recobran sentido hoy cuando al
celebrarse una nueva versión de la Feria, patrimonio vivo
refrendado no por decreto de la UNESCO, sino por el acceso masivo
de la población, se activa el papel de la lectura critica en
el constante proceso liberador cubano y latinoamericano.
Un
ministro de jeans y pelo largo
Abel Prieto es una sonrisa
con cabeza. Largo cabello, larga estatura que atempera con una
constante inclinación de la espalda, de cierto modo
indicadora de su disposición a la plática.
La
conversación está matizada con chistes, con
carcajadas. Algunos momentos de exaltación no le hacen
perder precisión de lenguaje ni fraternidad en la
interlocución. Ante nuestra observación inicial sobre
lo que consideramos un nuevo concepto de Ministerio de Cultura bajo
su liderazgo, nos aclara que desde su inicio en 1976 a cargo de
Armando Hart, este organismo estatal significó la creación
de políticas en contra de dogmas, exclusiones, homofobia, y
en pro de una transparencia en la relación
institución-creador.
- Yo pienso que Hart sentó
las bases de otra política, que se basaba en Palabras de los
intelectuales de Fidel, texto que buscaba favorecer la unidad en
contravía con el dogmatismo. De Palabras de los
intelectuales se suele citar, un poco fuera de contexto, aquello
de: "dentro de la revolución todo, contra la revolución
nada ". Pero realmente Palabras de los intelectuales fue una
gran convocatoria de diversas generaciones, de todas las
tendencias: católicas, comunistas, vanguardia experimental,
o los pintores abstractos, aquellos encabezados por el pintor Raúl
Martínez, los escritores Lezama Lima, Cintio Vintier,
Virgilio Piñera. Yo creo que la creación del
Ministerio de Cultura está asociada con la recuperación
del sentido martiano, el sentido verdaderamente unitario de la
política cultural de este país y Armando Hart fue
decisivo para esa política porque fundó un tipo de
institución protagonizada por los creadores.
Porque
en los años setenta ocurrió una especie de fractura
de esa política, el caso Padilla tuvo que ver con esa
historia. Casa de las Américas y el ICAIC (el instituto de
cine), realmente nunca participaron de la dogmatización,
sino que mantuvieron esa línea. En el Consejo Nacional de
Cultura -que era la institución que existía antes de
que se creara el Ministerio- lamentablemente gente muy mediocre y
sectaria ocupó cargos de dirección.
- ¿Cuántos
años lleva en el Ministerio?
- Asumí el 11 de
febrero de 1997, después de nueve años en la UNEAC
(la Unión de Escritores y Artistas), donde mi trabajo aunque
excesivo era más creativo. Ahora el peso mayor es
administrativo. Allí estoy día y noche haciendo de mi
oficina una extensión de mi vida privada. Ahí están
mis chancletas, mi cepillo de dientes...
- En nuestro país
[Suecia] nuestro ministro de Cultura, Leif Pagrotsky, era antes
ministro de Comercio. Todo el mundo se sorprendió con ese
nombramiento, pues él no tenía ninguna relación
con la cultura, pero se argumentó que sí, porque era
capaz de exportar, principalmente la música. Nosotros los
escritores nos sentimos un poco marginados. ¿Entra también
en su trabajo la exportación de los productos culturales?
-
Supuestamente las empresas nuestras deben ocuparse de exportar los
productos culturales. Lamentablemente los niveles de exportación
en servicios y productos son muy bajos. No tenemos buenos
empresarios, el mundo del disco, después del 11 de
septiembre de 2001, el mundo del espectáculo en vivo, decayó
mucho. Ahora se está volviendo a levantar un poquito el
disco cubano. También tenemos una limitación muy
fuerte, y es que el gran mercado cubano de las artes plásticas
está en Estados Unidos. En música por ejemplo, lo que
hace Chucho Valdés. En Europa también, pero en mucho
menor medida. Bueno, ahora hay grandes coleccionistas en Estados
Unidos de artes plásticas cubanas y ahí hay un gran
mercado que lo absorbe todo, y hay grandes limitaciones para
entrar. Pero realmente nosotros no hemos tenido éxito en el
campo empresarial.
Se han dado casos patéticos. El
caso de Compay Segundo y de Buena Vista Social Club. La gente dice
que lo descubrió Ray Cooder y Win Wender. Lo patético
es que la Egren, empresa estatal nuestra, mandó a Compay
Segundo a las Islas Baleares, en una gira a Palma de Mallorca, a
presentar un disco con un carácter puramente promocional,
sin ningún tipo de contrato. Y allí fue "descubierto"
por Ray Cooder o por alguien... Pero fue el Estado cubano quien
había pagado el pasaje, la gira, el disco, pese a que no
teníamos ningún tipo de relación contractual
con él y sencillamente fue "descubierto" y firmó
los contratos.
Nosotros nos alegramos enormemente de que
haya ocurrido, porque eso posicionó la música cubana,
pese a que la operación tuvo su toque colonial. A mí,
el mismo documental Buena Vista Social Club de Wender me sabe un
poquito al bwana blanco con los aborígenes, enseñándoles
Nueva York y todo eso. Pero de todos modos hay que decir que fue
importante y que colocó a la música cubana en un
circuito al que a nosotros desde aquí nos iba a ser muy
difícil llegar.
- En 1981 cuando se realizó el
Congreso de Escritores que homenajeaba a Lezama Lima, presentaste
una ponencia sobre Fragmentos a su imán. Varias personas,
entre ellos Cintio Vintier, afirmaban que gracias a ti se había
rescatado la figura de Lezama. Ahora aquello se ve como un primer
paso, pues luego muchos otros siguieron afirmando que después
de ese hecho hubo una apertura y que la clave elemental para esta
apertura has sido tú. ¿Qué significa apertura
en Cuba?
- Para ser justos quien realmente dirigió
toda la rectificación de la política cultural después
de aquella etapa fue Armando Hart, a quien yo le debo mucho. Yo fui
vice-ministro suyo antes de ser presidente de la UNEAC. Y con él
fui director de Literatura y director del Centro Juan Marinello.
Realmente todo eso tiene mucho que ver, más que con lo que
pueda haber hecho yo (e incluso con lo que pudo haber hecho Hart),
con el sentido profundo de la política cultural de este
país. Yo creo que esa política cultural no tuvo nada
que ver con el realismo socialista, ni con aquella desconfianza
esencial hacia los intelectuales que había en el llamado
socialismo real. Lamentablemente hubo tendencias y grupos que
hicieron retroceder esa política en esos años.
Cuando
se habla de apertura, se habla de política de no-exclusión.
Por ejemplo hay presencia de los emigrados en los catálogos.
La gente que vive fuera forma parte del panorama literario cubano
actual. Se está haciendo un libro de Manuel Cachán,
un narrador cubano que vive en Miami, de Mauricio Fernández,
de Lino Novás Calvo, José Kozer el poeta de origen
judío, Edmundo Desnoes, que ha estado aquí y fue
jurado del Premio Casa de las Américas, se reeditó
"Memorias del subdesarrollo" con un epígrafe suyo.
Maira Montero, René Vázquez Díaz. Se está
estrenando una versión de "Morir del cuento"
dirigida por Alberto Sarraín, teatrista de Miami.
Esta
política empezó antes que yo entrara en el
Ministerio. Empezó en el año ochenta y cinco, con la
publicación un libro de Lilia Cabrera (estando ella viva y
siendo una mujer activamente contrarrevolucionaria). "El
monte" un libro fundamental para entender la espiritualidad
cubana, las religiones de origen africano, el profundo sentido de
esas culturas. Es decir, apertura es la idea de separar la posición
política de un autor de su aporte a la cultura cubana. En
todas nuestras antologías están Manuel Díaz
Martínez, Jesús Díaz. El único que no
está, porque no quiso, es un hombre que estaba enfermo de
odio, Cabrera Infante, y alguien muy mediocre como Zoé
Valdés que no la ponemos porque es realmente impresentable
desde el punto de vista literario.
- ¿Hay apertura
también hacia cierta crítica? El tema de la
disidencia, ¿dónde está la línea
divisoria entre crítica y disidencia?
- Hay un tema
de nuestra realidad contradictoria, compleja, a veces desgarradora,
porque nosotros no estamos construyendo la utopía que
soñamos, estamos construyendo la utopía posible en
las circunstancias durísimas que tenemos y lamentablemente
hay desigualdades, retrocesos, formas de corrupción que hace
algunos años no existían, tenemos un crecimiento del
delito. Toda la narrativa nuestra está llena de eso. Hoy no
hay libros prohibidos aquí, hoy no hay una lista negra, ni
mucho menos. En el teatro cubano, o en el propio cine cubano,
realmente ha habido una presencia tremenda de elementos
críticos.
Yo te diría que en la abrumadora
mayoría de esos casos, esa obra critica se hace desde la
revolución. Se hace desde el amor, desde el compromiso,
desde una relación, más allá de lo ideológico
y más allá de lo político. Tiene que ver con
gente que nació en este país, con este sistema, con
este socialismo imperfecto, y ya no concibe la vida de otra manera
si no desde este lugar. Es decir, no es el francotirador clásico,
no es la conciencia crítica de la sociedad, o es eso de otro
modo. ¿Comprenden?
¿Dónde encuentro la
línea divisoria entre la herejía y la critica
auténticamente creadora? Más que herejía, yo
encuentro más bien concesiones al mercado internacional.
Gente que sabe que en Europa puede triunfar una literatura que
tenga determinados elementos críticos, una visión de
la realidad. Sí, nos ha pasado en el cine, en la literatura,
una especie de disidencia light, tolerada, una especie de juego. Es
ese juego lo que a mí más me preocupa. No porque sea
dañino para la revolución o para el gobierno, no. No
es que se sienta que algo está en peligro por eso; lo que
está en peligro es la literatura, lo que está en
peligro es la creación. Es decir, que se cree un modelo para
que te publique una editorial española o para que un guión
tuyo tenga una coproducción.
- A nivel de gobiernos,
pese a que la Unión Europea normalizó sólo por
seis meses las relaciones con Cuba, dentro de seis meses ¿qué
va a pasar?
- Yo creo que los que gestaron esas medidas de
la Unión Europea, Aznar y quizás algunos tecnócratas
y asesores, si son personas mínimamente honestas tienen que
sentirse muy avergonzados. Pienso que es utilizar la cultura como
rehén para hacerle guiños de simpatía al
gobierno de Bush. En todo eso lo que ha habido es la incapacidad de
la UE para construir una política independiente de los
Estados Unidos con respecto a Cuba. Temo que detrás de todo
eso está el terror a esta camarilla fascista, le tienen
miedo a esta camarilla que los ha humillado. Y en el tema de Cuba
no han sabido construir una política independiente. Es muy
importante que haya ahí una dosis de dignidad y de
racionalidad.
Lo que hacíamos nosotros, por ejemplo:
había semanas de cine francés y lo poníamos en
todos los municipios, a través de las salas de vídeo.
Semanas de cine alemán. Hacíamos un esfuerzo
particular porque a nosotros nos interesa mucho que todo el público
cubano tenga una visión plural de la cultura. La propia
Feria del Libro dedicada a Alemania, a pesar que los alemanes
retiraron todo apoyo gubernamental a sólo tres meses de la
feria, y unas supuestas ONGs retiraron también el apoyo,
tuvimos que hacerla solos. Además se creó un comité
de solidaridad tremendo. Vinieron más de 30 sellos
editoriales. Logramos que Günter Grass nos cediera los
derechos de su ultima novela. Una novela de Krista Wolff. Hicimos
tabloides, una gran difusión de la música alemana, un
trabajo realmente muy serio, inauguramos un busto a Bertolt
Brecht.
Yo pienso que tienen que haberse sentido
avergonzados porque es una política indefendible. Ahora
mismo acabamos de inaugurar una exposición extraordinaria de
Louise Bourgoise, la gran escultora franco-estadounidense. Y con la
voluntad de este país de que el arte de vanguardia esté
presente en este proyecto de cultura masiva.
- Es evidente
que esto no se conoce suficientemente en Europa. Pero al mismo
tiempo creo que la razón, sin pretender defender a los
europeos, lo que está detrás, es la inquietud ante lo
que está pasando con la disidencia. También es cierto
que el anticastrismo está de moda después de la caída
del muro, así como la crítica anticomunista en
general.
- ¿Por qué la Unión Europea no
suspendió los intercambios culturales con Estados Unidos por
las torturas en Abu Ghraib? ¿Porqué la UE no sancionó
a Estados Unidos por la salvajada que está ocurriendo en
Guantánamo? ¿Por qué no preguntan por la
cantidad de gente desaparecida a la que no le han hecho ningún
juicio? Nosotros aplicamos nuestras leyes, y son leyes duras, pero
son leyes de un país que se está defendiendo.
-
Y por la dependencia económica...
- ¡Claro! Eso
es una doble moral, porque tienen miedo. ¿Por qué
condenan a Cuba y no condenan a los Estados Unidos? Aquí no
ha desaparecido nadie. Aquí jamás ha habido un
torturado. Jamás se ha probado que Cuba maltrate a un
prisionero, mientras que a esas personas las tienen en jaulas, como
perros... Esas fotos sádicas, temibles, incluso a islámicos
que tienen una relación especial con el cuerpo,
culturalmente para ellos es muy agresivo desnudarse, poniéndoles
perros entrenados para torturarlos. Ahora Condoleezza Rice está
defendiendo la tortura, y por qué no hay una declaración
de la UE rompiendo los intercambios culturales y por qué no
bloquean a los Estados Unidos.
Ahí hay mucha doble
moral. Es conocida nuestra visión de estos individuos que se
proclaman disidentes, nosotros pensamos que estos individuos, en
cualquier país europeo, en las condiciones nuestras,
estarían procesados y probablemente cumpliendo prisión.
Porque son personas que han estado trabajando al servicio de una
potencia extranjera, que te ha declarado la guerra y están
pagados por esa potencia extranjera. Y en todas partes del mundo,
en las condiciones nuestras... Y no es cualquiera el que nos
amenaza, no es Haití o República Dominicana. Una
superpotencia monstruosa, con un poder de aniquilación que
podría barremos del mapa. Y esas son personas que cobran
dinero.
De ahí que yo creo que todo eso forma parte
de un ajedrez mediocre, mezquino, un ajedrez político, donde
Cuba es sacrificada en el ajedrez de la geopolítica
internacional, dentro del miedo terrible, vergonzoso que le tienen
a Bush. Y entonces nada menos que uno de los peor sacrificados, es
el intercambio cultural.
A mí me ofende mucho eso. A
mí me tocan ese tema y no puedo dejar de apasionarme, porque
es vergonzoso. Y cuando se cumpla el plazo que ellos mismos se han
puesto, yo no puedo pronosticar nada al respecto. El propio plazo a
nosotros nos ofende, este es un país con mucha dignidad,
Lasse y Angela, aquí de verdad que no vamos a hacer ningún
tipo de farsa para que nos perdonen la vida, como esperando el gran
tribunal.
Martí y el marxismo latinoamericano
-
¿Se puede decir que un "fantasma recorre América
Latina", no el fantasma del comunismo, sino un fantasma
amorfo? Algo está pasando, lo vimos en Caracas. Coméntenos
un poco cómo ve lo que está ocurriendo en Venezuela,
en Brasil...
- Lo que estamos viendo en América
Latina es algo que Cuba denunció, anunció, profetizó
cuando cayó el muro de Berlín, y se entonó el
gran canto triunfal de que el mercado iba a ser el gran Dios que
resolvería todo. La oportunidad de estar en España en
la Cumbre Iberoamericana del 92, en el V Centenario del supuesto
"descubrimiento", el encontronazo sangriento, donde la
delegación cubana fue como una especie de pieza de museo.
Fidel como representando algo viejo, algo que había pasado a
la historia. Habíamos llegado al fin de la historia, lo
anunció Fukuyama... Ya había llegado el mundo de la
democracia, de la libertad, del libre comercio, todo se iba a
resolver. Allí estaban Menen, Salinas de Gortari, Colhor de
Mello, Felipe González que fue el anfitrión.
Y
realmente, allí fue Fidel Castro la voz disonante en medio
de un coro triunfal. Porque dijo: este modelo del neoliberalismo va
a estallar, porque es un modelo que hará mucho más
profundo el abismo entre ricos y pobres, va a aumentar la pobreza,
van a retroceder todas las conquistas y los derechos de los
trabajadores, todas las conquistas de los sindicatos van a ser
liquidadas. Muchos de aquel coro están hoy perseguidos por
corruptos. Pero yo recuerdo que fue una situación muy
amarga, porque incluso muchos amigos nos abrazaron, nos saludaron,
pero nadie tenia fe en que la revolución cubana podría
sobrevivir.
Era como inevitable que después del
derrumbe del socialismo íbamos a desintegramos, íbamos
a ser derrotados. ¿Qué pasó? Creo que lo que
está pasando en América Latina es la crisis total de
ese modelo que se ha impuesto a sangre y fuego. Oye, Argentina, que
es un país productor de carne y de alimentos, un país
rico con grandes recursos... ¡ha visto niños morir de
hambre, hay casos terribles de desnutrición en Argentina!
Hay un documental de Pino Solanas que se llama "Memoria del
saqueo", que parece un manual de cómo ese modelo
neoliberal puede destruir a un país. Lo privatizaron todo,
los parques, la seguridad social, los cementerios... El Estado
quedó como el represor. Lo que tiene que hacer el Estado es
reprimir para que las transnacionales exploten a los países.
Una
de las grandes críticas que nos hacían, era ¿Qué
hace el Estado metiéndose en cuestiones económicas?
Que el Estado tuviera algún tipo de intervención,
algún papel regulador, eso era un gran disparate en 1992. El
propio Felipe González lo decía allí, y todo
el mundo lo coreaba. Era el mercado el que iba a poner orden. ¿Y
qué han hecho? Hacer crecer las masas de excluidos, hablamos
de Venezuela, hablamos de Argentina, pero ¿qué está
pasando en Bolivia? ¿En Ecuador, en Uruguay? Cuando uno
analiza el modelo, se da cuenta que ha hecho agua por todas partes
y que la gente está sencillamente cobrando una conciencia
cada vez más clara de que es una locura lo que está
pasando.
- En Europa también se habla de eso,
evidentemente, pero en órganos alternativos y en páginas
de opinión, pero lo que más concierne realmente a los
gobiernos es Asia, China que se está despertando... todo lo
que Ud. dice ahora no les importa mucho. Y eso es muy trágico,
sentimos que en Europa hay como una especie de incertidumbre en la
izquierda que no sabe cómo se va a desarrollar.
- El
trauma del derrumbe del socialismo y el fin de la bipolaridad le
hizo mucho daño a la izquierda. Hay una izquierda electoral
absolutamente integrada al sistema. No es igual a la derecha, tiene
una sensibilidad mayor, pero realmente está muy integrada.
Es una izquierda que no aspira a transformar el orden de cosas,
sino que aspira a tener cargos en un gobierno, a tener
parlamentarios, etc. Y hay una izquierda que no es electoral que
tiene otro tipo de aspiraciones, que se está nutriendo de
este tipo de movimientos sociales, el Foro Social Mundial ha sido
muy importante. Hoy Venezuela es una referencia importante, pero
esa izquierda también está muy dividida, tiene una
tradicional y patética capacidad para dividirse. La derecha
actúa a veces de manera implacable...
- ... hay menos
incertidumbre en la derecha.
Hay menos incertidumbre,
actúan. Bueno, Blair es socialdemócrata y acompañó
a Bush en la guerra de Iraq, y mintió como él. Blair
está participando en el genocidio y en las nuevas guerras
coloniales con gran entusiasmo. Es muy complicado. Todo lo que
supone justicia social, participación ciudadana, seguridad
social, derecho al empleo, a la vida, a la salud, todos esos temas
que son los que debían justificar una opción de
izquierda, está muy debilitados. El mundo entero está
muy debilitado.
Yo creo que en América Latina la
gente auténticamente de izquierda va a encontrar procesos
muy interesantes. Y también la gente de derecha honesta,
porque la honestidad es un valor que tiene un espacio relevante. Es
decir, no aceptar el genocidio en Iraq, aunque tú seas de
derecha, ya es algo. La ética, los valores. No aceptar el
genocidio de los palestinos, ya eso tiene un valor.
Las
palabras derecha e izquierda uno las ve como algo un poco viejo.
Ahora tienes que preguntarte: estás por la vida o por la
muerte, estás por el genocidio, estás porque haya un
mínimo de legalidad internacional, estás porque haya
soberanía, esa palabra que parece de la Edad Media, parece
algo tan viejo, tan pasado de moda.
Bush dice, donde no haya
un régimen democrático, según el criterio de
Dios (porque él evidentemente tiene una relación
promiscua con Dios), donde no haya un país democrático
según su versión etílica de la democracia,
entonces eso ya es un peligro para Estados Unidos y entonces hay
que atacarlo. ¡Es increíble! Y el mundo entero
tragándose eso, a ese Calígula... Es absolutamente
vergonzoso. Realmente no sé cómo no hay una reacción.
Donde quiera que haya gente honesta que rechace esa visión
imperial de las cosas hay un valor importante, una especie de
cultura de la resistencia.
Eso es lo que hace el movimiento
En Defensa de la Humanidad, tratar de movilizar esa resistencia. A
veces es muy difícil, porque te encuentras con gente de
izquierda que prefiere ver decapitado al ex-camarada antes que al
imperialismo, es decir, esa gente ha llegado a un nivel de
resentimiento que es muy complicado construir un frente, construir
un movimiento.
- En Caracas me sorprendí mucho cuando
oímos a Chávez que en un momento dado dijo haber
leído al autor que se llama Trotsky. Para mí fue una
sorpresa, y luego descubro que la hija de Armando Hart está
escribiendo sobre Trotsky. ¿Crees tú que hay uno
especie de vuelta o de reorientación? También de
Gramsci se discute mucho en los últimos tiempos. ¿Qué
valor tiene, acaso redescubrir los socialistas herejes?
- Yo
estudié a Gramsci en la Universidad y para mí es
esencial. Yo lo siento como un marxista del sur, acuérdate
que él era sardo, viene de un mundo campesino y el tipo de
elaboración marxista de Gramsci, y su lectura de Lenin, es
desde el sur. Yo siento que es un hombre que tiene mucho que ver
con la revolución cubana. La idea de la hegemonía
cultural, la idea de que tú puedes tener el poder político,
el militar, pero si no tienes el poder cultural entonces tu poder
es endeble y puede ser reversible. Para mí, sin Gramsci no
se puede explicar el derrumbe del socialismo en la Unión
Soviética y en Europa Oriental. Es un pensador
imprescindible, junto con Lenin. El derrumbe de aquel socialismo
nos ha permitido una lectura más abierta, más
desprejuiciada del patrimonio de toda la izquierda.
- Chávez
se entusiasmó...
- Una cosa bonita de Chávez,
y tú te diste cuenta, es que tiene una relación con
el patrimonio de la izquierda muy abierta. El no parte de manuales,
ni de estructuras de pensamiento ya construidas. Creo que es
hermoso que sea así, creo que es muy estimulante que se
acerque a eso de esa manera, sin ningún tipo de
prevenciones, y que lo confiese como él lo hace sin el
lastre que tiene la izquierda tradicional.
Me parece que en
un momento como el actual habría que tener una capacidad
para asumir todo ese legado de la izquierda marxista y de la
izquierda no marxista. Para nosotros, por ejemplo, sigue siendo
fundamental José Martí. Mariátegui, que es un
gran marxista latinoamericano. El pensamiento latinoamericano, no
sólo Martí, también José Ingenieros,
Marinello, el propio Mella, hombre de acción pero también
hombre de pensamiento, que fue el primer cubano en vincular a Marx
y a Martí. La contaminación del dogma hizo mucho
daño.
- ¿Y esto influye también en la
política del Estado?
- Fidel y el Che... Acuérdate
de los textos del Che y del propio Carlos Rafael Rodríguez,
que aunque tenía una formación del partido comunista
tradicional, Carlos Rafael tiene textos iluminados. El pensamiento
de la revolución cubana fue bastante original siempre. Una
de las contribuciones de esta revolución al pensamiento de
la izquierda es una visión bastante poco dogmática
con respecto a los clásicos. Por ejemplo yo nunca he oído
ni a Fidel ni al Che mencionar a Gramsci, pero siento que ellos son
gramscianos sin haberlo estudiado. Porque la tesis de Fidel sobre
el papel de lo subjetivo en una revolución es puramente
gramsciana. Es martiana también. Es decir, la idea de que tú
puedes vencer condiciones que objetivamente son muy adversas a
partir de una cultura política.
La misma tesis de
Martí, "trincheras de ideas pueden más que
trincheras de piedra", es una idea gramsciana y es una idea
que está en Fidel a flor de piel. Yo creo que el pensamiento
cubano no tiene que ver con el marxista mecanicista, de que vamos a
llegar al comunismo como una especie de determinismo manifiesto y
que todo eso se va a producir como resultado de las condiciones
históricas, no.
- A propósito del sujeto,
algunos dirían que el sujeto es él mismo. Es decir,
si admitimos que Fidel Castro no es un dictador, como se dice
generalmente, pero se puede quizás decir que es un
autócrata, que hay autocracia en Cuba, porque demasiadas
cosas dependen de una persona.
- Yo creo que el sujeto
político, es decir, el agente de cambio en la historia, que
en el marxismo es el proletariado, está tremendamente
enriquecido en las tesis de Fidel. Y está en "La
historia me absolverá". Cuando Fidel define el agente
de cambio, las fuerzas del cambio en este texto, mete una cantidad
de temas sociales, que van mucho más allá del
proletariado. Claro, también influye que Cuba no era un país
industrializado, aunque había un proletariado sobre todo
azucarero, había un proletariado incluso organizado y con
ideas comunistas. Sí, Fidel conocía el marxismo, pero
él enriquece el sujeto político y el agente de
cambio. Y él mete ahí por supuesto al campesinado, no
con el concepto de la alianza obrero-campesina, no, el campesinado
fue fundamental en la formación de este país, y en la
guerrilla fue fundamental, y el desempleado fue fundamental.
El
marxismo clásico habla del lumpen-proletariado, todo eso
está metido en una masa revolucionaria... Fidel dice
"hablamos de pueblo si de lucha se trata". Él hace
una definición y mete a los artistas, a gente de clase
media, y la pequeña burguesía. Él hace una
especie de concepto multiclasista que tiene mucho más que
ver con los conceptos actuales de los movimientos sociales. Pienso
que Fidel no tiene nada que ver con un autócrata. Lo digo
por mi experiencia personal.
Yo dirigí durante nueve
años una organización no gubernamental, la Unión
de Escritores y Artistas de Cuba, y tuve una autonomía de
trabajo máxima. Y en el Ministerio de Cultura yo tengo una
autonomía máxima, y en la Feria del Libro. Y en la
política editorial, en la literaria. Es decir, esa idea de
que Fidel está aquí moviendo unos títeres es
falsa. Nunca ha preguntado qué libros publicamos, nunca nos
ha dicho "publiquen a Marx y Engels", nunca ha
cuestionado un libro, una obra de teatro. Es decir, él ha
construido un equipo multi-generacional donde yo no soy de los más
jóvenes. El canciller nuestro, Felipe Pérez Roque,
tiene 39 años. El equipo económico, el equipo que
dirige los municipios, son gente joven. Esa tesis Lasse, la famosa
tesis de que si Fidel muere, la revolución ya no tiene
continuidad...
- Sí, esa era mi última
pregunta. La pregunta periodística obligada...
- Sí,
me la han hecho muchas veces. El famoso día después,
como se dice. Hace muchos años Fidel, Raúl, la
generación histórica, están construyendo un
relevo. No va a ser un individuo porque yo personalmente tengo
muchas dudas de que pueda salir alguien con ese tipo de liderazgo
que tiene Fidel. Es una construcción multigeneracional. El
otro día yo estuve con Abelardo Estorino (un teatrista que
cumple 80 años y a quien le dedicamos la Feria del Libro) en
Unión del Rey, un municipio de Matanzas. La secretaria del
partido en Unión del Rey acaba de cumplir 30 años, es
ingeniera. El presidente del gobierno municipal acaba de cumplir 40
años, licenciado en educación.
Gente
inteligente, con una formación cultural, con una relación
tremenda con la base, con la población. Gente brillante, muy
joven. No son unos burócratas, viven ahí como el
resto de la gente, con un cubo buscando agua cuando falta, luchando
para que los abastecimientos de la población lleguen a
tiempo, para que no falte un ataúd (porque a veces, por
ejemplo aquí en los noventa, faltó madera para hacer
ataúdes.) Fueron durísimos, amarguísimos esos
años... Esa gente no tiene nada que ver con aquellos
burócratas de la antigua Unión Soviética que
tenían dachas, son gente de pueblo y al mismo tiempo muy
culta.
Porque ese relevo no está en ningún
grupito de gente, ni es un individuo específico, son unos
cuantos miles de personas de distintas generaciones, que saben que
lo que estamos haciendo y defendiendo en este país tiene un
valor muy grande, y se han metido muchas generaciones en esta
historia.
Además es gente que ha nacido en la
revolución, como la secretaria de Unión del Rey, que
tiene 35 años, una mujer que nació en los 70, en
plena revolución. ¿Le van a hablar de capitalismo?
¿Le van a decir que es mejor lo que van a traer los
americanos, lo que va a traer la gentuza esa de Miami? No se lo
pueden hacer creer, mi socio. Y hay contradicciones, hay una masa
de gente que quiere emigrar, no por razones políticas, te
aseguro. No son razones políticas, todas son razones
absolutamente económicas. Hemos formado una masa de
profesionales, gente que puede ser muy competitiva en el extranjero
y que aquí no tienen las mejores condiciones materiales. Esa
es la realidad. Porque Cuba no vive aislada del mundo neoliberal
que nos rodea.
Va a depender de la presión de los
movimientos sociales. El gobierno sólo responde a las
presiones. Si el gobierno se mantiene desvinculado de sus bases
populares, es posible que se repita esa contradicción de un
programa social avanzado contenido por una política
económica conservadora, para la cual la responsabilidad
fiscal no debe tener como contrapartida la responsabilidad
social.
- Algunos analistas han dicho que el gobierno de
Lula estaría viviendo una gran contradicción entre su
política exterior y la interior, pero que en algún
momento el gobierno deberá optar.
- Las
contradicciones son muchas, como ocurrió con François
Mitterrand en Francia y, a mi modo de ver, ocurrirá con
Michelle Bachelet en Chile. Hoy los partidos socialdemócratas
como el PSDB son de hecho conservadores, retrógrados, y los
de izquierda, como el PT, el PCB, son socialdemócratas. De
izquierda son Fidel Castro, Hugo Chávez y, espero, Evo
Morales. Tabaré Vázquez y Lula caminan sobre el filo
de la navaja.
- Usted está acompañando los
acontecimientos en América Latina, la elección de
Morales, el avance de la revolución bolivariana, los avances
de los movimientos populares en Ecuador, Perú y Nicaragua,
entre otros, y la moderación de ciertos gobiernos como el de
Uruguay. ¿Cómo analiza el cuadro actual en el
continente?
- Hoy el Norte es el Sur. Es aquí en
América Latina donde la democracia está dando un
salto de calidad. Fatigado con el neoliberalismo, el electorado
vota gobiernos populares, que la derecha caracteriza como
populistas. Es claro que la coyuntura no siempre permite que lo
deseable se torne posible. Pero creo que hay avances considerables,
como el rescate del MERCOSUR y el entendimiento entre los gobiernos
de la región. El desafío es que el movimiento social
aumente su poder para forzar a los gobiernos populares a ser
coherentes con sus programas de campaña.
Extractado
por La Haine